Si vas a dormir en la montaña en una travesía de varios días, la tienda es tu casa portátil. Y como la cargas a la espalda, aquí cada gramo cuenta. Te contamos cómo elegirla.
1. El peso lo es (casi) todo
Para trekking, busca tiendas por debajo de 2,5 kg (cuanto menos, mejor). Recuerda que ese peso lo llevarás kilómetro tras kilómetro. Las tiendas "de camping familiar" son cómodas pero demasiado pesadas para llevarlas caminando.
2. La capacidad real
Ojo con las plazas: una tienda "de 2 personas" suele ir justa para dos adultos con sus cosas. Si quieres holgura, una de 2 plazas para 1 persona, o una de 3 para 2, va sobrada. Míralas en tiendas de campaña.
3. Resistencia al agua (columna de agua)
Se mide en milímetros:
- Doble techo (tela exterior): a partir de 1.500-2.000 mm aguanta lluvia normal; 3.000+ para lluvia fuerte.
- Suelo: cuanto más alto mejor (el suelo sufre mucho), idealmente 3.000 mm o más.
4. Doble pared: clave contra la condensación
Las buenas tiendas de trekking tienen doble pared (una interior transpirable y un techo exterior impermeable). Esto evita que amanezcas con todo mojado por la condensación de tu propia respiración.
5. Montaje y estructura
- Autoportantes: se sostienen solas, fáciles de recolocar. Muy prácticas.
- Cuantos menos arcos y más sencillo el montaje, mejor cuando llegas cansado o llueve.
No la elijas sola
La tienda es una pata del trío para dormir bien. Complétala con un saco de dormir adecuado a la temperatura y una esterilla que aísle del suelo. Las tres importan por igual.
Resumen
Prioriza poco peso, mira la capacidad real, exige doble pared y una columna de agua decente en techo y suelo. Con eso duermes protegido sin cargar de más.
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