Unas botas de montaña son una inversión, y como toda inversión, se cuida. La diferencia entre unas botas que duran años y unas que se cuartean en una temporada no es el precio: es el mantenimiento. La buena noticia es que cuesta poco y se hace en un rato.
Por qué merece la pena
El barro seco reseca y agrieta la piel, la suciedad tapa los poros de la membrana (adiós transpiración) y la humedad mal secada pudre las costuras y despega las suelas. Limpiar las botas después de las rutas exigentes alarga su vida y mantiene su impermeabilidad.
Cómo limpiarlas paso a paso
- Quita los cordones y la plantilla. Así llegas a todos los rincones y secas mejor.
- Retira el barro grueso con un cepillo de cerdas o bajo el grifo. Mejor en cuanto llegas a casa, antes de que se seque y se endurezca.
- Lávalas a mano con agua tibia y un cepillo. Si están muy sucias, usa un jabón neutro o un limpiador específico de calzado técnico. Nada de detergentes fuertes ni lejía.
- Aclara bien para que no quede jabón.
Evita la lavadora: puede dañar adhesivos, pieles y membrana.
Cómo secarlas (sin cargarte el Gore-Tex)
Este paso es donde más botas mueren. Nunca las seques con calor directo (radiador, estufa, secador o sol fuerte): el calor reseca y agrieta la piel y puede despegar la suela.
Lo correcto:
- Rellénalas con papel de periódico arrugado, que absorbe la humedad de dentro.
- Déjalas en un sitio ventilado y a temperatura ambiente.
- Cambia el papel cuando se empape, hasta que estén secas.
Reimpermeabilizar
Con el uso, el tratamiento que hace resbalar el agua se gasta. Cuando veas que la tela absorbe el agua en vez de repelerla, toca reimpermeabilizar: siempre sobre la bota limpia y ligeramente húmeda, con un producto adecuado a su material (crema o cera para piel, spray para tejido). Si quieres entender mejor la membrana, lee ¿merece la pena el Gore-Tex?.
Errores que destrozan unas botas
- Secarlas al lado del radiador o al sol (el error nº 1).
- Guardarlas sucias y húmedas en una bolsa (moho y mal olor asegurados).
- No usarlas durante meses apelmazadas en un armario: guárdalas secas, aireadas y con la forma mantenida.
- Ignorar las costuras y la suela hasta que fallan en plena ruta.
Con este mínimo cuidado, tus botas aguantarán muchas más rutas. Y si buscas renovarlas, mira nuestra guía de mejores botas calidad-precio.